Un firewall de aplicaciones web bien configurado bloquea ataques reales. Uno mal gestionado genera tantos falsos positivos que termina apagado. Nosotros lo operamos por vos.
Qué protege un WAF y qué ataques bloquea (OWASP Top 10)
Un WAF (Web Application Firewall) filtra el tráfico hacia tus aplicaciones web y bloquea los patrones de ataque más comunes: inyección SQL, cross-site scripting (XSS), inclusión de archivos remotos y varios de los riesgos del OWASP Top 10. Es la capa de protección específica para lo que un firewall de red tradicional no ve. En Argentina, estos vectores son especialmente frecuentes contra portales de pagos y de homebanking, dos de los blancos favoritos del cibercrimen local.
Por qué un WAF sin gestión experta genera falsos positivos y se termina apagando
El error más común con un WAF es dejarlo en modo detección o con reglas genéricas: bloquea tráfico legítimo, el equipo de desarrollo pide desactivarlo “hasta resolverlo” y esa excepción queda para siempre. Nuestro servicio incluye el tuning permanente de reglas para que el WAF bloquee en serio sin frenar tu negocio.
WAF y PCI DSS: cómo cubrimos el requisito 6.4.2
PCI DSS 4.0 exige, en su requisito 6.4.2, una solución técnica automatizada (WAF o equivalente) para todas las aplicaciones web públicas que procesan datos de tarjetas. Si tu organización certifica o va a certificar PCI DSS, este servicio cubre ese requisito específico con evidencia lista para auditoría.
Modelo de servicio: despliegue, tuning, monitoreo y reporte
Desplegamos el WAF sobre tu infraestructura actual, ajustamos las reglas a tus aplicaciones reales durante las primeras semanas (evitando bloqueos de falsos positivos), y después lo monitoreamos de forma continua con reportes periódicos de intentos de ataque bloqueados.
Integración con el SOC 24×7
Las alertas del WAF se integran con nuestro SOC, así un intento de ataque bloqueado no queda aislado: si forma parte de un patrón mayor, el SOC lo correlaciona con el resto de tu infraestructura y escala si corresponde.

