El ecosistema financiero argentino no para de sumar actores: bancos tradicionales, fintechs, billeteras virtuales y procesadores de pago. Todos comparten un mismo desafío cuando manejan datos de tarjetas: la certificación PCI dejó de ser un tema exclusivo de las grandes entidades para volverse una exigencia transversal al sector.
Qué es la certificación PCI
El Payment Card Industry (PCI) es un conjunto de estándares de ciberseguridad creados por el PCI Security Standards Council (PCI SSC), la organización fundada por las principales marcas de tarjetas, para proteger la información de tarjetas de pago y minimizar el riesgo de fraude. Cualquier empresa que procese, almacene o transmita datos de tarjetas entra dentro de su alcance, sin importar su tamaño.
Los estándares PCI más relevantes para el sector financiero
PCI DSS es el estándar base: define los requisitos de seguridad para cualquier organización que maneja datos de tarjetas de pago. Para bancos y procesadores que operan con tarjetas de débito, PCI PIN es central, ya que regula la gestión y transmisión segura de los códigos PIN. Las fintechs y billeteras virtuales que operan pagos no presenciales suelen necesitar además PCI 3DS, que define los requisitos de seguridad para autenticar transacciones online. A esto se suman PCI PTS, para dispositivos de pago como POS y cajeros automáticos, y PCI SSF, para desarrolladores de software de pagos.
En la práctica, pocas entidades del sector financiero argentino necesitan un solo estándar: lo habitual es combinar PCI DSS con el estándar específico que corresponda a su operación.
Por qué el sector financiero y fintech no puede postergarlo
Los datos de tarjetas siguen siendo uno de los objetivos más buscados por los ciberdelincuentes, y una entidad financiera o fintech que sufre una brecha en ese frente no solo enfrenta multas y sanciones de las marcas de tarjetas: también pone en juego la confianza de sus usuarios, algo especialmente costoso de recuperar en un sector donde la reputación es un activo central. Cada vez más partners, adquirentes y socios comerciales exigen evidencia de cumplimiento PCI antes de avanzar en una integración.
Cómo acompaña Insside el proceso
Insside ofrece auditoría de certificación PCI, análisis GAP para identificar brechas y remediación para el cumplimiento de la norma, con el proceso liderado de inicio a fin por un QSA (Qualified Security Assessor). A esto se suma el respaldo de certificaciones como SOC 2 Type 2, la membresía en FIRST y la pertenencia a la Red Nacional de SOC, que acreditan procesos auditados más allá de las promesas comerciales. Christian Guimarra, de la Gerencia de Transformación Digital de Banco Macro, destaca el acompañamiento de Insside en su propio camino de certificación: “fue un trayecto difícil y con muchos cambios pero, a su vez, emocionante y de aprendizaje constante. Para todo aspecto encontramos una solución”. Casos como el de Macro reflejan por qué elegir la empresa de ciberseguridad adecuada para este tipo de procesos hace la diferencia. Conocé más sobre el equipo en Somos Insside.

